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Cambios... lo único seguro es el cambio

  • Writer: Giovanina Chirione
    Giovanina Chirione
  • Apr 1
  • 5 min read

A dos semanas de haber cumplido mi objetivo deportivo de nadar 10 kilómetros en aguas abiertas. A una semana y media de haberme mudado. Y a una semana y días de muchos cambios en el trabajo... me siento como la brújula dando vueltas en un campo electromagnético... O como Mafalda diciendo "paren el mundo que me quiero bajar".



"Qué tiene que ver Giova un objetivo deportivo con mudarte?" Es que aún no asimilé la bajada a tierra de haberlo logrado, que ya tenía que disponer de energía para mudarme. Y a su vez, sorpresivamente, cual muñeco que salta de la cajita, aparecieron los cambios en el trabajo.


Todo esto me hizo pensar que no vale la pena aferrarse a nada porque todo cambia. Incluso nosotros cambiamos aunque no querramos. Por ejemplo, biológicamente y fisiológicamente, a medida que crecemos, vamos cambiando. Es más, estamos y somos constante cambio.


Todo cambia. El tiempo transcurre. El tiempo pasa. El tiempo cambia. Aumentan los minutos, que se convierten en horas. Aumentan las horas que se convierten en días. Aumentan los días que se convierten en meses. Y si, aumentan los meses que se convierten en años. Uff, un montón.


Hubo un tiempo en el cual los cambios me hacían sentir muy insegura de mi misma. Necesitaba una estructura para poder "moverme con seguridad". Hasta que en algún momento todo se desmoronó emocionalmente, fisicamente, mentalmente y espiritualmente. Toqué piso, toqué fondo... y muy profundo.


También aprendí que los cambios son cosas que no podemos controlar. Existen cosas fuera de nuestro círculo de acción. Y cuando aprendí a aceptar que hay cosas que no puedo cambiar, es mejor amigarse con ellas que pelearse. Y en esa aceptación encontré una libertad que vino acompañada de una paz enorme. Liberarte de los pensamientos innecesarios que vienen a la cabeza cuando en el fondo sabes que la situación no la podes cambiar y que a veces, tampoco depende de vos.


Como cuesta soltar eso. Porque sentía que me quedaba desnuda y no físicamente sino en otras dimensiones. Es como subirse al mambo y si sabes que te vas a marear, para que peleas para no marearte si te vas a marear igual. Suena hasta contradictorio. Suena peleador.


Yo siempre le digo a mis clientes que ni a las personas ni a las situaciones en la vida las podemos cambiar. Sólo está dentro de nuestro círculo de acción poder cambiarnos a nosotros mismos. "Y qué podríamos cambiar Giova en todo esto?" La forma en la cual reaccionamos, miramos y vivimos las situaciones.


Por ejemplo, a mi se me cayó la estantería cuando supe que me tenía que mudar. Fue un pedido exterior, no algo que decidí yo. Estaba en plena concentración para mi objetivo deportivo. Encima la travesía estaba agendada para el 7 de marzo pero la corrieron para el 15 de marzo por temas de clima. Mi cabeza hizo pufff, cual caja de Colet que explotábamos con el pie cuando eramos chicos.


Si bien las reacciones internas corporales, sentimentales no las puedo controlar, empecé a pensar que me estaba pasando y por qué estaba reaccionando de esa manera.


Con la carrera, era más un tema de ansiedad de poder cumplir el objetivo. Disfrutar esas horas de nado y de la experiencia. Y los nervios de saber que podía o no podía pasar. Ya que no terminarla podía ser una posibilidad. Una vez que descubrí lo que me pasaba, era aprender a ser un poco más paciente en la espera.


Cuando empecé a pensar en la mudanza.. uff.. descubrí un montón de cosas. Empecé a pensar en "mi historia" de mudanzas y claro!. Descubrí un montón de información de porqué estaba reaccionando como reaccionaba. En resumen, para no aburrirlos con detalles, mis mudanzas han sido por razones de tener que irme del lugar, escapar, y a su vez fueron mudanzas con estafas asociadas, pérdidas de cosas, etc., etc. En conclusión, para mi cuerpo, pensar en mudanza, era recordar y sentir todas esas cosas.


Cuando detecté que me pasaba con el tema mudarme, recordé lo que le digo siempre a mis clientes: "ni a las personas ni a las situaciones las podemos cambiar. Sólo podemos cambiar como reaccionamos nosotros y para eso es el AUTOCONOCIMIENTO".


Una vez detectado lo que me pasaba. Me puse a negociar con mi cabeza una nueva forma de mudarme donde incluso la pudiera disfrutar. Hice una lista de cosas aprendidas para alquilar y para mudarme. Diagramé lo que iba a hacer y cómo lo iba a hacer: desde comprar cajas para embalar o pedir cajas de cartón al super, hasta a quién iba a contratar para hacer la mudanza. También hice una lista de cosas a chequear en los apartamentos que iba a ver. Pero antes que nada, hice la lista de a dónde me quería mudar, qué estaba dispuesta a negociar (presupuesto, cochera, etc.) y que era lo que realmente quería de esta nueva etapa.


En resumen, en menos de dos semanas, conseguí apto, me mudé, y acá estoy escribiendo este artículo desde el nuevo spot :). Contenta del lugar, también dándome tiempo de descansar y conocer mi nueva casita, barrio y alrededores. Y sabiendo también lo importante que es resignificar las experiencias. Y lo más aún, lo sorprendente que es poder hacerlo. Y gratificante también.


Obvio que me cansé y un poco me estresé. Pero ahora pienso en mudarme y ya mis reacciones fisiológicas han cambiado bastante comparado con el principio. Le encontré el lado bueno a mudarme y tambíen me apropié de mi proceso, que antes no lo había podido hacer.


En resumen.. "espera Giova..., qué pasó con los cambios del trabajo?" Ah, cierto, me olvidaba. Son cambios donde realmente no puedo hacer nada de nada. Por ende, aceptar eso también es un desafío. Ahí la clave está en saber por qué a pesar de que no podes hacer nada de nada, queres o sentis que "tenes" que hacer algo? Esa es la pregunta que te lleva al estado de aceptación y liberación.


En resumen (ahora si), ante una situación que queremos hacer algo, definir el estado actual de la misma, ver que sentimientos, pensamientos, "cosas" se despiertan. Sirve mucho registrarlas y anotarlas. Ser sincera ante el "qué me pasa con...?" Y ahí vas a obtener mucha información. Después trazar una especie de plan, o tareas o acciones o como quieras llamarlas, para realizar lo que queres hacer. Saber bien que queres y que no queres. Y algo que me faltó decir, es que es muy bueno también aprender a pedir ayuda. Yo pedí ayuda a mis amigos en ciertas cosas puntuales, y ahí estuvieron, y eso también me simplificó un montón el estrés. Gracias chicos, los amo!!


Otra cosa también saber que necesita tu cuerpo en estas circunstancias. Yo primero me enfoqué en la travesía mientras buscaba apto. Conseguí apto antes de la carrera. Pude nadar tranquila sin ese problema en la cabeza. Después de la carrera hice un plan para embalar las cosas, definir fecha de mudanza y pummm, guala ya estoy en la nueva casa.


No, no es magia, es AUTOCONOCIMIENTO y aplica a todo.


Tenes alguna situación que resolver? existen grandes chances que te pueda ayudar :)


Gracias por leerme, espero que al menos te haya divertido o servido la historia y nos veremos en la próxima!



Coaching Transformacional by Giovanina Chirione - El autoconocimiento es la clave. El camino? La pregunta correcta! Transformación en Acción - Anímate a transformarte!







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